La otra vez empezó a llover y yo me encontraba en la terraza de un bar (café). Sin querer me le quede viendo a un árbol que el cual estaba recibiendo el montón de gotas de agua. Y aquel árbol solo resistía y solo las hojas secas o débiles caian al suelo.Y al terminar la lluvia el árbol termino con una sombra en el piso de sus propias hojas. Pero al final el árbol se veía mas verde y como nuevo.
...Después de la tormenta viene la calma...
Al parecer eso mismo nos puede pasar a nosotros. Claro que nosotros no somos un árbol. Pero yo me imaginaba que las ramas son nuestros problemas que nos agobian día a día. Y que muchas veces necesitamos esta tormenta para que las cosas que están flojas se caigan o esos problemas se vayan resolviendo y se suelten de nosotros. Y nosotros volvamos a tener ese color verde y brillar.
Puede sonar muy tonto...pero a veces si necesitamos que pase la tormenta para que todo se limpie y podamos ver de manera mas clara nuestro camino.
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